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jueves, 6 de septiembre de 2012

Barcina y la paga extra

          
            Yolanda Barcina le ha visto las orejas al lobo, y ante la posibilidad de que una mayoría parlamentaria sacase adelante una Ley Foral que le obligase a pagar la paga extra de Navidad al funcionariado, se ha sacado un conejo de la chistera con el que pretende encantar al público. A anunciado el adelanto de la paga extra de julio de 2013 a enero de 2013 y la de Navidad de 2013 a mitad de año. Así, afirma, se evitará que el funcionariado deje de gastar 50 millones en el comercio navarro. Vamos, como si fuera una subvención finalista. ¿Quién se ha creído que es ella para decirme a mí cuándo y en qué debo gastarme la retribución de mi trabajo?

            El descaro de esta política no tiene límite. Recordemos que en las fechas en que al funcionariado se le bajó el sueldo una media de un 5% ella se lo subió en torno a un 33% y encima pretende que se lo bajó (pero la ley de presupuestos está ahí con sus partidas de personal). Afirma que su antecesor ganaba más merced a un órgano opaco de Caja Navarra que presidía (y que no tenía ninguna función ni funcionamiento) y que tuvieron que suprimir cuando se conoció su existencia. Imagínense ustedes un trabajador pluriempleado que perdiera uno de sus empleos y fuera al otro diciendo “súbame el sueldo un 33% que no quiero perder capacidad adquisitiva y como ya no tengo el otro empleo…” También podemos recordar el chusco episodio que protagonizó al acabar la pasada legislatura. Ella había sido la alcaldesa de Pamplona y como no se presentó a las elecciones municipales (ella encabezó la lista de su partido a las forales) para el período que medio entre que se disolvió la corporación municipal y pudo tomar posesión de su cargo como parlamentaria foral pidió la reincorporación a su puesto en la Universidad Pública de Navarra. Diez y siete días en los que no tuvo que acudir al centro y por los que estuvo cobrando de la institución a la que luego recorta su presupuesto como Presidenta del Gobierno de Navarra.

            Ahora, ante el Decreto de Mariano Rajoy que elimina la paga extra de Navidad, que no es ningún premio ni gratificación sino salario ordinario, salario diferido que se genera día a día desde el 1 de julio y se paga en diciembre; se presenta como “la convidada de piedra” que no tiene nada que hacer más que cumplir una ley “de obligado cumplimiento”, cuando la realidad es que se encuentra con 50 millones de euros sin pagar el precio político que supone quitar a 25.000 personas un 7% de su salario (e incluso hacerlo retroactivamente porque, como ya he dicho, el personal está trabajando desde el 1 de julio para cobrar ese dinero y el decreto se aprobó el 13 de dicho mes).

            Lo que un gobierno autonómico tiene que hacer ante la legislación básica estatal es aprobar un instrumento normativo que la adapte (así lo ha hecho en anteriores ocasiones) pero ahora, cuando parece que en la cámara navarra podrían sumarse los votos de hasta 4 grupos parlamentarios alcanzando una mayoría absoluta que le impidiera la aprobación de un proyecto de ley con tal fin, ahora cuando sus avisos de que la abogacía del estado recurriría una norma navarra que le obligara a pagar lo que el estado quiere que no se pague, ahora se presenta como la defensora del autogobierno navarro y del personal de las administraciones públicas navarras al que paliará el impago de diciembre de 2012 con el adelanto de la extra de julio de 2013. Pero la cuestión es que ella deja de pagar una paga, porque salvo que en 2013 pagara 15 mensualidades en vez de las 14 que contempla la LORAFNA (por cierto, ley orgánica estatal y de obligado cumplimiento) no se compensaría al personal al que este año sólo pague 13.


viernes, 15 de junio de 2012

Desgobierno de Navarra

Llegó el día que nadie pensaba que llegaría. Año 2012, comienzos del segundo milenio después de Jesucristo, las certezas de la humanidad están cuestionadas, el capitalismo como el menos malo de los sistemas, la indisoluble integridad de la nación española, el euro como moneda común de la Unión Europea. Todo parece tambalearse menos el gobierno de coalición, cohabitación o concubinato (que de todas estas formas ha sido denominado) entre UPN y PSN ha llegado a su fin. Y sin embargo, en la madrugada del 15 de junio, la Presidenta de Navarra y de UPN ha cesado al vicepresidente del Gobierno y Secretario General del PSN. Grandes desgracias se ciernen sobre la Navarra Foral y Española.
La película de los hechos tiene algo más de dos semanas, cuando el vicepresidente Roberto Jiménez, por enésima vez, quiso marcar las distancias con sus socios de gobierno. En realidad este patético espectáculo ha durado una año entero, desde la constitución de un gobierno en el que el PSN siempre trató de hacerse valer sabiendo que ningún otro grupo parlamentario podría sostener a UPN en el gobierno y a la vez jugar a ser oposición dentro del gobierno.
Ahora, la presidenta destituye al vicepresidente y pretende que el pacto de ambos partidos podría mantenerse, que el desleal sólo ha sido el vicepresidente. Pero se antoja harto difícil que se mantenga el pacto cuando su principal valedor queda fuera del mismo. De hecho los otros dos consejeros del PSN ya han dimitido y es de suponer que otros altos cargos de la administración como José Mª Vázquez, Director General de la Agencia Navarra de Emergencias o Elma Saiz, directora del Instituto Navarro de Igualdad y Familia tendrán que renunciar a los sustanciosos emolumentos que conllevan sus cargos de libre designación.
A pesar, del acontecimiento que todo el mundo pensaba menos probable que el Armagedón, luce el sol, la gente no parece histérica, de hecho ya se levantan voces pidiendo la dimisión del Gobierno en pleno y sobre todo que no se constituya otro. Que nos dejen sin gobierno al menos un año, dicha que ya pudieron experimentar en Bélgica dónde la economía mejoró notablemente en los 500 días que estuvieron "desgobernados". 

jueves, 23 de febrero de 2012

LA TIERRA DE JAUJA

 
El Gobierno de Navarra ha presentado un “paquete de medidas” para impulsar la contratación. "Son cinco medidas concretas de estímulo a la contratación” que nos van a costar 12 millones de euros (a la hora de valorar las cifras económicas el lector debe considerar la población de Navarra -640.000 personas-).

Las medidas que ahora adopta el Gobierno de la Tierra de Jauja en materia de contratación laboral van en línea con las de Rajoy (subvenciones y bonificaciones al empresariado) pero superando sus cuantías.

Para empezar una subvención del 100% (con un tope de 4.800 euros) de la Seguridad Social por cada nuevo contrato en empresas de menos de 25 trabajadores. Los nuevos trabajadores tendrán que ser menores de 30 años o mayores de 45 o parados de larga duración, o sea, prácticamente cualquier, porque ¿quién no entra en uno de esos tres grupos? Por lo menos se exigirá que el contrato suponga aumento de la plantilla y se mantenga durante tres años. Los empresarios que no quieran contratar nuevos trabajadores también podrán recibir ayudas del 100% del coste de la Seguridad Social transformando contratos eventuales en indefinidos.

Además, deducción fiscal de 4.200 euros por cada contrato indefinido. El único requisito es que aumente la plantilla. La duda es si la deducción se aplicara a todos los contratos nuevos, por ejemplo si una empresa que despidiera diez trabajadores veteranos (con sus pluses, antigüedad…) y contratara once novatos contaría con esa deducción fiscal por cada uno de los once nuevos contratos indefinidos o sólo por el saldo positivo de contratos (uno en este caso). Por supuesto, pasado el ejercicio de la deducción fiscal al trabajador se le podría despedir con una indemnización de 33 días por año trabajado, es decir 33 días. Pero esto ya no se lo deben agradecer los empresarios al Gobierno de la Tierra de Jauja sino a Rajoy. Nuevamente quien no quiera contratar nuevos trabajadores podrá beneficiarse de una deducción fiscal (algo menor) 1.500 euros por la conversión de contrato eventual en fijo y 2.000 si la empresa factura menos de 10 millones anuales. En este caso no hace falta incrementar la plantilla, basta con mantenerla.

Para la creación de nuevas empresas se financia el 50% de la inversión (con un tope de 15.000) euros. Vamos que quien se dé de alta en autónomos podrá obtener hasta 15.000, si él aporta otra tanto. Sin necesidad de contratar a nadie. El coste para la Hacienda de la Tierra de Jauja de cada uno de estos empleos sería de 15.000.

No se vayan, que aún hay más. Trabajadores gratis para el empresariado. El Gobierno de la Tierra de Jauja corre con el coste de su salario (el empresario deberá pagar la SS ). El empresario que quiera un trabajador gratis tendrá que contratar a un perceptor de Renta de Inserción Social (antigua Renta Básica) y el gobierno le aportará el importe de la prestación a la que tenía derecho el antes perceptor y ahora empleado. El importe de la Renta de Inserción Social es 641 euros mensuales, así que calculen lo que pagará de Seguridad Social el empresario. Eso sí, si el sueldo del puesto para el que se le contrato fuera de 1.282 euros mensuales al trabajador sólo se le contrataría a tiempo parcial (media jornada). Este tipo de contratos exige un incremento en la plantilla durante los seis meses que duré el mismo.

Para finalizar, 4 de esos 12 millones anunciados se destinarán a formación. Se pretende tener entretenidos a 4.600 desempleados. Se contempla que la mitad de los formadores serán nuevos contratados. Hasta 110 puestos de formador. Es de suponer que no serán ni ha jornada completa ni durante todo el periodo de vigencia del programa de formación. Vamos que a un formador se le podría contratar para un curso de 100 horas lectivas. Y ese es uno de 110 puestos.